Los pleitos del Conga

Enviado por Sebastián Heredia E. el Vie, 09/12/2011 - 09:57.
Mineria en Cajamarca, el proyecto COnga
 
La cúspide de la manipulación informativa en el año 2011 en el Perú ocurrió en torno al proyecto minero Conga. Cuánto de manipulación informativa haya habido, se podría llenar todo un cuaderno de apuntes. Como ejemplo cito sólo lo siguiente:
 
Debate entre padre Marco Arana y Fernando Rospigliosi (en el programa La Hora N del 24.11.2011). Afirmaciones del padre Arana (negadas por Rospigliosi):
 
 
- “El estudio de impacto ambiental no garantiza ni calidad ni cantidad de agua. Rospigliosi señaló que generará más del doble del agua que tienen ahora.
-     El agua llega contaminada hasta la planta de tratamiento en Cajamarca.
-     La minera Yanacocha utiliza el 100% (se entiende cuando no es época de lluvia) del Rio Grande. Rospigliosi dijo el 1%.”
               
Reitero que mi intención no es debatir sobre la verdad o falsedad de las afirmaciones sino mostrar lo perjudicial que puede resultar la manipulación informativa cuando involucra temas tan importantes para el país.
 
Asumiendo que se pueda llegar a tener un ambiente en el que transparentemente se pueda debatir, y dado que la minería es una fuente de ingresos importante del estado, ensayo algunas reflexiones:
 
El enfoque que generalmente se ha venido dando no creo que sea el correcto. Comenzaré con las afirmaciones con las que si estoy totalmente de acuerdo: los buenos ingresos por Canon que no están siendo bien aprovechados en la Región Cajamarca, al que se le suma la agravante del Distrito de la Encañada que recibe una inmensidad de dinero. Me referí a este tema anteriormente y atañe a los gobiernos locales y su rol de generar Desarrollo. Pero ese es otro discurso.
 
Proyecto minero Conga en Cajamarca

Plantear el debate en términos solamente de la inmensidad de dinero que se perdería o se pierde por rechazar la minería, pasa por alto otro tema. Estamos obviando el debate sobre los niveles de contaminación que estamos dispuestos a aceptar como sociedad.

 
Previamente sería excelente aclarar el tabú de la contaminación o no de la gran minería: ¿Contamina o no?.
 
Muchas personas, incluidas autoridades, señalan que la gran minería no contamina. Es un exceso de propaganda. La actividad minera, como muchas otras actividades industriales, siempre generan niveles de contaminación, o, en términos técnicos, niveles de emisión de varios tipos de partículas. Es precisamente por ello que existe normativa, en los países, respecto de los niveles aceptables de emisiones.
 
La cuestión es determinar si las empresas mineras (salvo las informales que no cumplen nada) cumplen con el respeto de los límites permitidos. Allí sí creo, junto con la mayoría de la literatura nacional e internacional especializada, que la gran minería tiene mucho mejores estándares medioambientales, y que suelen cumplir la normativa. Más aún, si hay un ambiente de inversión extranjera, los estándares tienden a converger para mejor, involucrando a las empresas nacionales.
Lo que debemos preguntarnos como sociedad (en el tan mencionado contrato social) son los niveles de contaminación que estamos dispuestos a tolerar a cambio de los recursos financieros que esta actividad genera. Los economistas tienen alguna herramienta metodológica que ayuda en ese análisis y se resume en encontrar el punto de equilibrio entre los costos sociales marginales (de evitar mayor polución – externalidad) y los beneficios sociales marginales: en lenguaje cristiano, el punto en el que se acepta un nivel dado de contaminación porque no se puede hacer más sin incurrir en gastos financieros excesivos, que genera más gastos que beneficios a la sociedad.
El estado debe hacer que las reglas de juego en la minería sean más transparentes y difundidas, de tal forma que no haya lugar para las oposiciones caprichosas a la minería. Habría que comenzar por hacer tres cosas:
 
1.- Generar ese debate nacional respecto de la normativa ambiental: actualmente, ¿son adecuados para la salud humana los límites permitidos?.
2.- Eliminar el casi secretismo que siempre ha habido en cuanto a la publicación de la cantidad de emisiones de todas las empresas mineras (se entiende las formales) y determinar quiénes cumplen la normativa ambiental. Es decir, hacer que la sociedad las conozca.
3.- Garantizar la transparencia en el control de las emisiones.
 
Sólo cuando se alcance ese nivel de transparencia, y cuando se tenga un ambiente de debate óptimo es que estaremos en condiciones incluso de debatir sobre aquellas actividades económicas que como país debemos propiciar para nuestro desarrollo.
 
De acuerdo al mapa zonal de potencialidades, elaborada por el CEPLAN, las tres grandes zonas (Norte, Centro y Sur) tienen potencial minero, y en las tres zonas se han identificado a la minería y la actividad agropecuaria y forestal dentro de un mismo espacio a la redonda. Lo importante es ver que estas actividades se realizan en espacios aproximados y por lo tanto es necesario tener transparencia respecto de si se superponen o no y de su posible convivencia.
 
Por eso es imprescindible que sean los especialistas científicos los que discutan el tema, más que netamente políticos o personas que representan grupos de interés direccionados. Escuchemos a los entendidos en el tema.
 
El gobierno también debe ser claro en lo que informa. El CEPLAN dice: “En la zona norte, los departamentos de Amazonas y San Martín tienen selva alta. El primero produce frutales tropicales, plantas medicinales, y tiene piladoras de arroz y potencial minero; sin embargo, la minería se desarrollo en zonas altas y hay peligro de contaminación de los cursos de agua”. (CEPLAN: 2011, 17). ¿Se refiere a cualquier actividad minera? ¿La minería informal?
 
Tenemos ya varios proyectos mineros importantes paralizados o con amenazas de paralización debido a esta maraña informativa en el que se combinan miedos sin un claro fundamento y mentiras.
 
De no poner atención a la manipulación informativa y a la necesidad de buscar un ambiente de transparencia, tendremos los siguientes tres escenarios posibles: a) Se paralizarán permanentemente los grandes proyectos y no sabremos si perdemos la oportunidad de aprovechar la minería para definitivamente apalancarnos al Desarrollo; ó, b) Estaremos deteriorando irreversiblemente nuestro medio ambiente; ó, c) No sabremos cuál es el punto medio razonable. En una frase, seguiremos dejando que la incertidumbre sea nuestra guía porque no tenemos la capacidad como sociedad de generar el diálogo en un ambiente sin manipulación informativa.
 
Nota:
- Fuente citada: CEPLAN
 Síntesis Regional: Recursos, Potencialidades y Crecimiento. (2011).
 
 
 

 

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